Por JESÚS C. AGUIRRE MALDONADO

Este 17 de junio se cumplió un año de que los delicienses salieron a las calles del Centro, principalmente a la Tercera norte, para dar rienda suelta a su emoción tras el histórico triunfo de la Selección de México que ganó por 1 a 0 al entonces actual campeón del mundo, Alemania, en el Mundial de Rusia 2018 para comandar su grupo con tres puntos.

“¿Dónde estáaaan, dónde estáaaaan esos alemanes que nos iban a ganaaaar?”, “¿Dónde estáaaan, dónde estáaaaan esos alemanes que nos iban a ganaaaar?”, “¿Dónde estáaaan, dónde estáaaaan esos alemanes que nos iban a ganaaaar?”, eran los cánticos que se dejaron escuchar pocos minutos después de que terminó el que sería el primer encuentro del Mundial ruso, al salir a festejar a las calles.

Tambores, pelucas, banderas, cornetas, sombreros charros , caras pintadas, hombres, mujeres y niños salieron a relucir ese glorioso día en este festejo.

Todos se dieron cita sin importar clases sociales y el calor imperante en el ambiente, en el que significó el debut del Tri, dirigido por el colombiano Juan Carlos Osorio, en la justa de Rusia 2018.

El gol del “Chucky” Lozano alrededor del minuto 35 marcó la diferencia que dejaba atrás la historia donde en Argentina 1978 nos golearon 6-0 los alemanes y en el Mundial de México 1986 nos dejaron fuera en Monterrey, en derrotas que fueron dolorosas.

Pero el tiempo y la historia tenía algo preparado para los mexicanos y en este caso los delicienses, que no pudieron tener un mejor “Día del Padre” que este, festejándolo más que “bien padre”.

Fue un día histórico en el que también lo fue para el veterano defensa Rafael Márquez, quien con su participación en este encuentro igualó la hazaña de Antonio “La Tota” Carbajal “El Cinco Copas”, para convertirse en el segundo mexicano que tomaba parte en cinco certámenes de esta naturaleza.

El 17 de junio de 2018 los vehículos que participaron en el desfile de la victoria también fueron vestidos con la bandera nacional, que fue colocada ya sea en el cofre o en la parte trasera.

Leyendas como “¡México 1 Alemania 0!”, “Aquí está Papá”, “Chucky para Presidente” y “México # 1!”,  pudieron leerse en algunos vehículos.

El festejo y celebración de la victoria comenzó recién concluido el juego ante los alemanes el domingo 17 de junio “Día del Padre”, pasadas las 11 de la mañana, pese a lo quemante de los rayos solares. Uno a uno fueron sumándose los vehículos, ante la atenta mirada de varios agentes de la policía municipal, tanto en patrullas, como pedestres.

Los conductores de los autos y camionetas hacían sonar el claxon de sus vehículos, donde iban a bordo niños, charros, adultos mayores.

La gente sacó de sus roperos y clósets camisetas de México, en su mayoría verdes, hubo algunas negras, blancas y rojas, todos convertidos en uno solo, en un solo festejo, saliendo a relucir el patriotismo.

Cornetas, matracas, enmascarados y la enseña nacional ondeando en todo lo alto.

México dio un paso muy importante para avanzar en una primera instancia a la segunda ronda, tras derrotar nada más y nada menos que al campeón del mundo.

Poco más tarde se fueron sumando más vehículos, de modelo atrasado, camionetas del año y hasta una moto y otra cuatrimoto.

En poco tiempo aquello era un ambiente apoteósico, ante la mirada de los curiosos que algunos de ellos se encontraban laborando y no podían sumarse a los festejos, pero si portaban los colores de nuestra querida selección.

Fue momento en que bulleron en la mente de los aficionados todos los héroes nacionales, que ahora quedaron dentro de las casacas nacionales que llenaron los futbolistas mexicanos que jugaron contra Alemania de una manera inteligente para sacar el resultado que los colocaba ese glorioso día en la cima del grupo “F”.

“¡Viva México!”!, “¡Si se puuudo!”, fueron otros de los gritos que se dejaron escuchar, donde los aficionados casi echaban los pulmones al exterior de sus eufóricos cuerpos.

Mientras tanto los agentes de Seguridad Pública y Vialidad resguardaban el orden y se pasaban por alto algún que otro aficionado, que felizmente “portaba la armas”, o lo que es lo mismo, saboreaban una refrescante bebida de color ámbar.

Los puños en todo lo alto, los gritos, las caras pintadas, las máscaras de luchadores podían verse.

Jóvenes que salían de los vehículos, iban en las cajas de las camionetas, con sus caras pintadas besaban el escudo nacional, mostraban cualquier prenda verde.

También hubo quienes sacaron, según la medida de sus posibilidades, camisetas retro de anteriores justas mundialistas, la tónica era celebrar a como diera lugar, con la camiseta verde, roja o de cualquier color, incuso la blanca, solo que trajera la leyenda de “México”.

Los festejos se prolongaron por más de una hora en la calle Tercera norte de Delicias, donde no se veía tanta euforia desde hacía cosa de cuatro años, cuando en un festejo similar, los delicienses festejaron en junio del año 2014 el triunfo ante Croacia por 3-1.jesusaguirre25@hotmail.es