Atlanta— Julian Edelman fue obligado a ver sólo como espectador a sus decepcionados compañeros Patriotas salir del campo de juego como los perdedores del Super Bowl de hace un año.

Pero en este partido, atrapada tras atrapada, el receptor favorito de Tom Brady ayudó a que los Patriotas se convirtieran en los ganadores otra vez.

Edelman consiguió 10 recepciones para 141 yardas y fue seleccionado como el JMV del Super Bowl al ayudar a los Patriotas a llevarse una victoria de 13-3 sobre los Carneros de Los Angeles anoche.

Los dos se encontraron en medio del campo bajo una lluvia de confeti y se abrazaron por varios segundos –sus ojos llenos de lágrimas al darse cuenta que eran los campeones.

“Estoy completamente estático”, dijo Edelman. “Estoy muy emocionado. Física y emocionalmente, estoy deshecho”.

Fue un increíble y satisfactorio final para una gran temporada de Edelman, un jugador considerado por Brady como un hermano menor y ampliamente considerado como uno de los más grandes receptores en la historia de la Liga.

Y, volvió a hacer de las suyas contra los Carneros.

Confiable y consistente. Durante toda la noche.

Incluso cuando las cosas no parecían funcionar a comienzos del partido para los Patriotas, Edelman mantuvo a la ofensiva en constante movimiento y el reloj siguiendo su curso cual una válvula de escape para Brady. También ejecutó una captura de 13 yardas durante la avanzada final que terminó en el touchdown definitivo con siete minutos restantes de juego.