Los Buccaneers de Tom Brady tienen cuatro derrotas en 2020, tres en la noche. Previo al partido se hacían bromas de que Tom Brady, a sus 43 años y su horario de 8:30 para ir a la cama le afectaban su rendimiento, pero una es casualidad, dos es coincidencia y tres es tendencia luego de que los Rams de Los Angeles ganaran 27-24 en Tampa Bay, venciendo por primera vez en 19 años al mariscal que les ganó en dos ocasiones en el Super Bowl, pero que ahora falló a la hora de la verdad.

Jared Goff hizo una aceptable imitación de Brady, pero no de esta versión de 43 años, sino de los mejores momentos con los Patriots. Con un tackle izquierdo suplente por la lesión de Andrew Whitworth y ante el muro de los Bucs contra la carrera, los Rams pusieron a su marsical a lanzar, lanzar y lanzar.

Contrario a los dos Super Bowls que Brady le ganó a los Rams, ahora fue perdiendo buena parte del partido. Despejaron tras tres jugadas para abrir el partido y los Rams, con un plan de juego paciente, de ‘la muerte a mil cortes’ en puros pases cortos, anotaron en pase de Goff con Robert Woods, pero el jugador clave fue Cooper Kupp, que solo en esa serie atrapó 5 pases para 62 yardas.

Respondió Brady de inmediato, teniendo interferencias de pase a su favor en sus dos siguientes series. ‘Ganancias’ de 25 y 20 yardas, las jugadas más productivas de Tampa en la noche (el pase más largo de Brady ganó 18 yardas, ningún acarreo superó las 6) que les permitieron tomar ventaja de 14-7 en pase de Brady con Evans en la que el receptor arrastró a dos defensivos hasta las diagonales, seguido de un acarreo de Leonard Fournette.