Nueva York.- Las importaciones procedentes de México pueden encontrarse en casi todos los sectores de la economía de Estados Unidos.

Los aranceles que el presidente Donald Trump ha amenazado imponer a México serían amplios, abarcando básicamente todo lo que cruza por la frontera sur. No son específicos. También podría ser amplio el impacto en las empresas, los consumidores.

“Esto va a sentirse de manera más amplia y profunda que como se sintieron los aranceles previos”, dijo Neil Bradley, jefe de políticas de la Cámara de Comercio de Estados Unidos.

Varias industrias podrían resultar particularmente afectadas por los aranceles sobre los productos mexicanos: los automóviles, la electrónica, el petróleo, los alambres, cables y conductores, los alimentos, los aires acondicionados, refrigeradores, calefacciones y hornos.

Los aranceles no se aplicarán a los bienes que los agricultores y los fabricantes estadounidenses envíen a México. Pero pronto México podría imponer sus propios aranceles a los productos de Estados Unidos.

“Lo que hemos estado viendo en el curso del último año es que cuando un país aumenta los aranceles no tardan las represalias”, dijo John Murphy, vicepresidente de asuntos internacional de la Cámara de Comercio de Estados Unidos. “Los aranceles reducen nuestra competitividad”.