Una victoria es lo que separa a Golden State Warriors de ganar su segundo título consecutivo en la NBA tras vencer en el Juego 4 a Cleveland Cavaliers por marcador de 108-97.

Los de LeBron James se fueron al entretiempo en ventaja por cinco puntos, pero fueron superados con parcial de 58-42 en los últimos dos cuartos en el Quicken Loans Arena.

Nunca un equipo con déficit de 1-3 en la serie Final ha logrado sobreponerse para alzar el título, y existen pocos argumentos para creer que los Cavs serán la excepción a la regla, especialmente después de caer esta noche en casa y tener que viajar a California para el quinto duelo.

Stephen Curry tuvo, por mucho, su mejor noche en lo que va de las NBA Finals al acumular 38 puntos y acertar 7 de sus 13 intentos desde detrás del arco, apoyado por 25 unidades más de Klay Thompson. El equipo encestó casi el 50% de sus tiros de tres puntos.

Por el lado de los de Ohio, Kyrie Irving y LeBron fueron quienes dieron la cara con 34 y 25 puntos, respectivamente, pero la pobre actuación de la quinteta con solo 57% desde la línea de libres y un raquítico 24% desde larga distancia les tiene al borde del abismo.