Kansas City, Missouri.- Los Jefes de Kansas City no seleccionaron a Patrick Mahomes solamente para llegar a los playoffs.

Matt Cassel logró justamente eso, y los mariscales Steve Bono, Elvis Grbac, Trent Green y Alex Smith lo hicieron aún mejor llegando a la ronda divisional. Smith incluso ganó un partido de comodines, la primera victoria en los playoffs para los Jefes desde que Joe Montana los condujera al partido por el título de la AFC en la temporada de 1993.

No, los Jefes no hicieron los intercambios debidos para seleccionar a Mahomes solamente para llegar a los playoffs.

Los hicieron para ganar en los playoffs.

Ahora, Mahomes tendrá su primera oportunidad cuando el titular de primer año dirija a los campeones de la AFC del Oeste contra los Potros –su némesis de muchos años en los playoffs– el sábado en el Estadio Arrowhead.

Si ganan, el joven mariscal seleccionado al All-Pro pondrá a los Jefes a tan sólo un partido de jugar en el Super Bowl, pero si pierden, Mahomes tendrá que esperar un año entero y tener otra oportunidad para sacarse la espina de todos esos fracasos de postemporada.

“Una participación en los playoffs significará muchísimo para todos en esta comunidad, incluyendo nosotros. Conozco la historia”, dijo Mahomes, “pero al mismo tiempo, somos una generación muy diferente”.

Eso quizás sea verdad, pero él pasó el mayor tiempo de la temporada pasada en la banca, y por el transcurso de la última decepción en los playoffs.

La primera temporada de Mahomes fue para que aprendiera las bases bajo la tutela de Smith, quien terminó con una racha de ocho derrotas consecutivas en los playoffs al vencer a Houston en la ronda de comodines en enero del 2016. Pero volvieron a perder a la semana siguiente en Nueva Inglaterra para quedar fuera de la contienda de los playoffs, luego perdieron en casa contra los Acereros en la ronda divisional en el 2017 y desaprovecharon una enorme ventaja contra los Titanes en la ronda de comodines de hace un año.

Tres derrotas después de la más improbable victoria en los playoffs.

La situación es aun más brutal en casa, donde los Potros han ganado la misma cantidad de partidos de los playoffs al igual que los Jefes (dos por equipo) en el transcurso de los años. Las dos victorias de los Jefes fueron en la ronda de comodines.

Nunca han ganado un partido de los playoffs en casa en la ronda divisional ni más allá de esta.

Aun así, si acaso hay una razón para creer que dicha racha de futilidad llegará a su fin el sábado, quizás sólo sea el optimista delirio de un joven mariscal. Bono Grbac y el resto nunca impusieron las marcas que Mahomes tiene esta temporada, ni engendraron el mismo grado de confianza en sus equipos.

Mahomes parece irradiar entereza. Y el resto de los jefes pueden sentirlo.

“Es la manera en que juega”, dijo el centro de los Jefes Mitch Morse recientemente. “No es sólo su talento, sino la manera en que se prepara, la manera en que se conduce a sí mismo en el campo, y el tipo tiene una actitud con la que nos contagia a todos”.