Davie, Florida.- El entrenador novato Brian Flores se secó el sudor de la frente al pararse delante de los micrófonos de la prensa para el arranque de los entrenamientos de pretemporada de los Delfines de Miami.
¿Nervioso? No.
“Déjenme recuperar el aliento”, dijo. “Acabo de ejercitarme”.
Flores dijo que su rutina de ejercicios incluirá entrenamientos diarios de CrossFit, lo que significa hacer planchas, cuclillas y barras –como si no tuviese suficiente con tratar de orquestar un vuelco de los Delfines.
Su proyecto de reconstrucción comenzó ayer, cuando 86 jugadores salieron al terreno en medio de un fuerte calor para las prácticas.
“Estamos deseosos de empezar”, dijo Flores.
Luego de una campaña de 7-9, los Delfines están 500-1 en las apuestas para ganar el Super Bowl, lo que les hace el equipo con menos posibilidades en la NFL. Es más probable que compitan por el peor récord en la Liga, pero, de acuerdo con Flores, no bajarán los brazos para conseguir la primera selección del Draft y con ello la posibilidad de adquirir un mariscal franquicia.
“Vamos a tener un equipo resistente, inteligente, disciplinado, que trabaja duro y no va a excusar sus propias derrotas”, dijo. “Vamos a pelear por la victoria cada semana”.
Numerosos jugadores se estarán disputando la titularidad en las próximas semanas, especialmente en la posición de mariscal, donde Ryan Tannehill no está por primera vez desde 2012. Tannehill es ahora el segundo mariscal de los Titanes de Tennessee, y los recién llegados Ryan Fitzpatrick y Josh Rosen compiten para remplazarlo.
Flores, de padres hondureños, dice que la situación de titulares y suplentes sería fluida en todas las posiciones, con una nómina que no está cerca de ser determinada.
Flores se movió de un grupo de jugadores a otro durante los ejercicios. El exlinebacker fue el coordinador defensivo de los Patriotas de Nueva Inglaterra, campeones del Super Bowl, pero su atención en el terreno estará igualmente dividida en las dos unidades.
“Tengo los ojos fijos en todas las partes del equipo, todas las partes de la organización”, dijo. “Si alguien necesita que le grite, haré lo que haga falta. Si alguien necesita ánimo, también lo haré. No va a haber demasiado de eso”.