Hernán Cristante, Director Técnico de los Bravos de Juárez, afirmó que su equipo “sufrió” durante el trámite del empate a un gol con los Gallos Blancos de Querétaro.

“Hicimos un buen inicio, el equipo emocionalmente sufrió. Sufrió por el gol, el penal porque teníamos control, estábamos jugando bien, estábamos agresivos. Es ese aspecto emocional que hay que seguir corrigiendo y darle más seguridad al plantel”, expresó.

Esto pues las grietas mentales de la escuadra fronteriza se hicieron presentes. La primera de ellas en error de Alfredo Talavera que al quedar completamente mal parado terminó por dejar entrar un balón desde el medio campo para empatar el marcador.

La segunda casi al final de la primera mitad cuando el Toro Fernández falló un penal y Maxi Solvera en su intento por romper la red mandó el contraataque a las gradas.

Cristante añadió que estos son problemas de ansiedad propios de lo vívido en el pasado como plantel.