Tigres se mide a Bravos de Juárez, un equipo que pese a ya no tener a Ricardo Ferretti al frente como técnico, sigue con un sello auriazul, no sólo porque tiene como directivo a su expresidente Miguel Ángel Garza, sino porque se está convirtiendo en una sucursal de exjugadores felinos. Y es que tras salir Tuca, el equipo de la frontera se reforzó con Alfredo Talavera, Jesús Dueñas y Carlos Salcedo, elementos de gran calidad en el futbol mexicano, y con los que Hernán Cristante tiene un buen plantel. Talavera estuvo poco tiempo con la UANL, incluso poco pudo mostrarse, puesto que siempre estuvo bajo la sombra de Óscar Pérez, ya que ambos llegaron en el mismo año futbolístico, el 2008-2009. En ese entonces, Manuel Lapuente era el timonel y decidió que el Conejo fuera el titular, por lo que al salir y llegar con el Toluca, fue lo mejor que le pasó para poder repuntar.

Dueñas es otro de los refuerzos de lujo, fue jugador clave para que Tigres tuviera su década dorada con Tuca; incluso, Ferretti lo quiso en su equipo, pero la transferencia se dio cuando ya no estaba al frente de Bravos. El Pollo es un histórico de los felinos y muchos aficionados del equipo no querían que se diera su salida, pero ya no entró en planes de Miguel Herrera y él quiso salir, pues no quería ser banca; ahora es titular con Juárez. El caso De Salcedo es extraño, llegó a Tigres desde inicios del 2019 y desde ese momento siempre mostró su intención de querer estar en Chivas, así que cada que terminaba un torneo, se hablaba de su posible salida al rebaño.