Sao Paulo— Marquinhos, Neymar y Gabriel Barbosa aportaron los goles y Brasil se impuso el domingo 3-0 a una Venezuela disminuida por el coronavirus, en el partido que puso en marcha contra viento y marea una Copa América aplazada un año y mudada de sede por la pandemia.

Marquinhos aprovechó un balón que le quedó inesperadamente en las piernas en el primer tiempo, mientras que Neymar convirtió un penal en el complemento y “Gabigol” Barbosa hizo el tercero en la agonía por Brasil, que se coronó en 2019 como anfitrión el certamen y busca revalidar el título, nuevamente como local.

La nueva oportunidad de ser anfitrión le llegó a Brasil apenas a días del comienzo del certamen, tras quedar descartadas Colombia y Argentina, países originalmente contemplados como sede compartida.

Esa alteración y la posposición de la Copa por un año no fueron los únicos percances generados hasta ahora por el coronavirus en el torneo de selecciones más antiguo del mundo.

Venezuela confirmó la víspera 13 contagios en su plantel y debió convocar de urgencia a 15 jugadores para encarar el certamen. Con improvisaciones ante un local que no dejó de atacarla, la Vinotinto intantó plantar cara y evitó una goleada mayor.

En la sobria ceremonia inaugural del partido en la Arena Mané Garrincha de Brasilia, se rindió un homenaje al personal médico que ha luchado contra el coronavirus en Brasil, cuyo presidente Jair Bolsonaro defendió la realización del torneo en momentos en que el país presenta niveles alarmantes de contagios.

Neymar ejecutó un saque de esquina, Richarlison trató de rematar pero, tras un rebote, el balón llegó a Marquinhos. Como pudo, el central del París Saint-Germain, empujó el balón al arco para abrir el marcador a los 23 minutos.