Por las venas le corre sangre de taekwondoín, la herencia que le han pasado sus padres comenzó a generar frutos, y es que, desde pequeño comenzó a seguir los pasos de sus padres, quienes practican este deporte.

Se trata de Leonardo Hernández Durán, quien desde los cuatro años de edad se quitó su calzado para pisar por primera vez el tatami para ya no dejarlo.

“Yo inicié desde los 4 años, porque mi papá es el profesor, pero ya después viendo los combates me motivó a empezar y en cuanto empecé me gustó mucho”, dio a conocer el también hijo del entrenador Karim Hernández.

A pesar de su corta edad y conocer lo duro del entrenamiento, Hernández Durán, jamás se echó para atrás.

“La verdad que los golpes a veces dolían, el entrenar me gustó y me gustaba pelear y siempre quería estar entrenando, desde muy chiquito”.

La constancia y la disciplina son herramientas básicas para triunfar en cualquier deporte, pero el apoyo de la familia es la clave fundamental para alcanzar el éxito, y Leonardo es un claro ejemplo.

“Mi mamá siempre ha sido parte de esto, ella también competía y siempre me ha apoyado mucho en esto del taekwondo”.

Y aunque muchos pensarían que ser hijo del entrenador, sería más presión, para “Leo” las cosas no son así.

“Me trata igual, y ya en la casa es un papá más y dentro de aquí (gimnasio) nos exige como a todos. Es como cualquier papá, va por mí a la escuela, está para lo que hace un papá y, ya dentro de aquí, pues lo que hace un profesor”.

Todo el apoyo de la familia, los consejos, el sacrificio y los años de entrenamiento dieron frutos recientemente, al obtener su primera medalla en el Campeonato Nacional Juvenil, dentro de la categoría -45 kilogramos.

“Fueron tres combates y se pudo sacar una medalla nacional, mi primera medalla y aunque no haya sido el oro me fue muy bien al sacar el bronce”, dijo el taekwondoín.

Poco más de 10 años de perseverancia, entrega y dedicación a esta disciplina le dieron el pasaporte para participar en su primer evento nacional, donde no esperaba subir al podio.

“Obviamente siempre se trabaja para ganar, pero no te lo esperas y siendo el primer evento en la categoría juvenil no me esperaba sacar la medalla”.

Al mismo tiempo reconoció que a pesar de subir al podio “fue muy difícil, el hecho de que sea un clasificatorio para un mundial y estas compitiendo contra los mejores y, por eso, fueron muy complicados todos los combates”.

Leonardo lanzó un consejo a todos los jóvenes que practican un deporte.

“Insistan, que nunca dejen por más de que pierdan, a lo mejor crean que no es lo suyo, pero siempre sigan insistiendo”. Puntualizó.