El triunfo horas antes de San Luis sobre León ya los había condenado a terminar en uno de los los tres últimos lugares de la tabla de cocientes y, por lo tanto, a tener que abrir la chequera por segundo año consecutivo para mantener la categoría de Primera División.

El descalabro frente a las Águilas, sexto al hilo y noveno en el Clausura 2022, terminó por confirmar a los Bravos en el último lugar de los cocientes, con la única esperanza, muy mínima, de terminar en el lugar 17, sólo arriba de los Xolos de Tijuana, aunque los caninos necesitarían sumar sólo cinco de 15 puntos para superar a los juarenses, en caso de que éstos últimos ganan los cuatro juegos que les quedan.

Con esta derrota, y si es que suman los 12 puntos que le quedan por disputar, Bravos aspiran a terminar con un cociente de 1.0583, que resultaría al dividir 109 puntos entre 103 partidos. Pero Mazatlán, que empató el viernes, en caso de perder sus siguientes cuatro juegos terminaría con cociente de 1.0777 (111/103), y San Luis si no vuelve a sumar unidades acabaría con 1.0882 (37/34).